Uno no sabe bien lo que quiere (hasta que lo encuentra). Hasta que encuentra ese complemento necesario para todo, esa persona con quien puede compartir una y mil cosas...
y cuando lo encontrás, te das cuenta que no sólo es lo que querés, sino lo que necesitás para poder seguir: una adicción completamente sana, que te da esa dósis de felicidad diaria que tan bien hace.
No hay comentarios:
Publicar un comentario